5 ciudades de Europa desconocidas que merece la pena visitar

5 ciudades de Europa desconocidas que merece la pena visitar

Si ya estás planificando tus vacaciones o simplemente te apetece hacer una escapada, quizá los primeros destinos europeos en los que pienses sean ciudades como Londres, Lisboa o Berlín. Pero, ¿por qué no optar por algo diferente? Hay ciudades de Europa desconocidas que realmente merecen la pena.

Lugares que te conquistarán desde el primer momento y se quedarán para siempre grabados en tu corazón. Además, al ser ciudades menos turísticas, el precio tanto del alojamiento como del transporte es muy inferior al de otras grandes urbes europeas. ¡Todo son ventajas!

5 ciudades de Europa desconocidas que te enamorarán

Skopje

Skopje

Son muchas las personas que afirman que Skopje es el tesoro de los Balcanes. Y no les falta razón. La capital de la República de Macedonia, a pesar de ser una de las ciudades más desconocidas de Europa, es también una de las más bonitas. Una fusión exquisita de edificios modernos y monumentos emblemáticos como la Central de Correos.

Uno de los grandes atractivos de Skopje es el Barrio Turco, con teterías, joyerías, mezquitas… ¡Te sentirás como si hubieras viajado a Oriente! Por supuesto, no puedes dejar de visitar la Fortaleza, a la que puedes llegar en apenas 20 minutos caminando desde la Macedonia Square. Si quieres conocer de primera mano la historia del país, te recomendamos el Museo por la lucha de Macedonia; la visita guiada en inglés merece mucho la pena.

Liubliana

Liubliana

Una de las ciudades europeas desconocidas que más sorprende a los viajeros es Liubliana, la capital de Eslovenia. Es una localidad joven, llena de vida y en plena ebullición. En los últimos años muchos edificios del Ejército Yugoslavo han sido reconvertidos en centros de ocio. Además, Liubliana cuenta con un gran número de monumentos.

Cruzar el Puente de los Dragones es una verdadera experiencia. Se encuentra justo en el centro de la ciudad y es el principal símbolo de la capital eslovena. Metelkova Mesto es el barrio de moda de la ciudad. Durante la mitad del siglo XX estuvo lleno de edificios militares, y ahora es un museo al aire libre, con grafitis y esculturas. No puedes perderte el ascenso hasta Castillo de Liubliana. Una vez arriba, puedes visitar el interior del Castillo.

Killarney

Killarney

Killarney es una ciudad ubicada en el suroeste de Irlanda. Un verdadero paraíso para los amantes de la cultura y la historia. El templo religioso más importante es la Catedral de Santa María, de estilo neogótico y que fue construida a mediados del siglo XIX. Nuestra recomendación para descubrir el verdadero encanto de Killarney es que te olvides del plano y pierdas por las estrechas callejuelas con casitas de colores y pequeñas tiendas a ambos lados.

Para disfrutar al máximo de la naturaleza te recomendamos el Parque Nacional de Killarney, una verdadera joya. El Castillo de Ross es una visita imprescindible. Una casa-torre que fue construida en el siglo XV. Actualmente se puede visitar el interior, y es muy interesante.

Ratisbona

Ratisbona

Justo en el centro de la región de Baviera se encuentra Ratisbona, una de las ciudades más bellas de Alemania, y de toda Europa. Fue el centro político del Sacro Imperio Germánico, que dominó Europa Central durante más de 800 años. En la ciudad hay nada más y nada menos que 1.500 edificios clasificados como Monumento Histórico. Además, el casco antiguo está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Tanto el exterior como el interior de la Catedral de San Pedro, de estilo gótico, te dejarán sin palabras. Es el principal símbolo de la ciudad. Otro de los atractivos de la localidad alemana es el Ayuntamiento Viejo, formado por un total de tres edificios. Uno de los edificios más singulares es el Antiguo Almacén de Sal, construido en el siglo XIII.

Rouen

Rouen

Y, por último, otra de las ciudades de Europa desconocidas que bien merece la pena una visita es Rouen, situada en la región francesa de Normandía. Aquí tubo lugar el juicio y la muerte de Juana de Arco. El punto de partida para visitar la ciudad es la Catedral de Notre-Dame de Rouen, que fue construida en el siglo XIII y es de estilo gótico. Una de las calles más pintorescas es la Rue Fros Horloge, donde te sentirás como si hubieras viajado en el tiempo hasta la Edad Media.

Si te apetece hacer una excursión, puedes apostar por la Ruta de las Abadías normandas, que circula a orillas del Sena hasta llegar al mar.

¿Con cuál de estas ciudades de Europa desconocidas te quedas?

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